El éxito de una campaña de publicidad va a depender en su mayor parte de una correcta planificación y una buena realización. De esto dependerá el llegar o no a los objetivos que nos hemos propuesto, independientemente de la herramienta publicitaria o de los medios que se utilicen en la campaña.
En Biok Communication creemos imprescindible conocer perfectamente los objetivos de nuestros clientes para de esta forma establecer una campaña correctamente basada en las necesidades de la empresa. El contacto directo con nuestros clientes, junto con un estudio personalizado, es fundamental para sintetizar las necesidades y los objetivos de la empresa, y buscar las estratégias más acertadas de comunicación.
En este estudio precampaña definiríamos el publico objetivo (target) de la manera más concreta posible (localización de ese público objetivo, sus hábitos, su psicología, su edad).
También definiríamos el producto, es decir lo que le diferencia del resto, los beneficios que aporta al comprador, el valor añadido, su rentabilidad, etc.
Estudiar la situación actual del mercado al que va a ir dirigida la campaña de publicidad es fundamental. (Su situación demográfica, su situación económica, el volumen de mercado).
Estudiar la competencia, tanto las marcas y productos similares al que se va a publicitar como la participación que tiene en el mercado, las diferentes estrategias publicitarias y de promoción que está utilizando la competencia, estudiar los productos líderes, los precios, el diseño y el packaging, etc.
Es necesario conocer a la perfección los datos y la psicología de la empresa que se va a publicitar en la campaña, su historia, su historial publicitario, las estrategias utilizadas anteriormente, los resultados anteriormente obtenidos, los medios que ya se utilizaron, etc.
Es necesario conocer perfectamente los objetivos que se quieren obtener para así establecer las estrategias más acertadas para obtener un buen resultado en la campaña publicitaria.
Es importante tener una orientación aproximada del presupuesto con el que se cuenta para realizar la campaña, para así utilizar los formatos y los medios más adecuados a ese presupuesto.
Aunque se pueda llegar a pensar que siempre el objetivo de una campaña de publicidad puede ser vender más, en realidad ese no es el objetivo primordial.
Un objetivo de campaña publicitaria sería por ejemplo mantenerse en la cuota de mercado. Si el mercado crece, que la empresa crezca con el.
Facilitar la labor del departamento comercial podría ser otro de los objetivos.
Que el público objetivo conozca la empresa publicitada.
Atraer a nuevos clientes.
Publicitar y vender la empresa, consolidar la imagen de marca, recordar y mantener a los clientes actuales son objetivos primordiales de una campaña publicitaria.
Dependiendo del estudio personalizado precampaña y de los objetivos que se quieran conseguir en el mercado debemos de establecer el tipo de campaña de publicidad más adecuado.
En todo tipo de campañas hay que elaborar un mensaje, esto es fundamental. Por este mensaje independientemente del formato y de los medios que utilicemos para llegar a los clientes, va a ser el resultado que le va a llegar al público objetivo o cliente potencial. El mensaje debe dejar claro las características, los beneficios, y los valores añadidos del producto que vamos a publicitar, y la justificación de que ese producto lo que realmente necesitan.
Una vez elaborado el mensaje hay que definir el soporte o formato que le vamos a dar a la publicidad, y los medios por los cuales vamos a transmitir la campaña.
Tipos de soportes y medios de comunicación para de publicidad:
Una campaña de publicidad puede trasmitirse por uno o más medios dentro de la misma campaña y a su vez utilizar uno o más soportes, pero en cualquier caso, el mensaje siempre tiene que ser el mismo, por lo tanto hay que adecuar el mismo mensaje a los diferentes medios y soportes que utilice la campaña de publicidad.
Por último siempre está bien hacer pruebas de opinión y de funcionamiento de la campaña publicitaria, antes de echarla a andar, para evitar sorpresas.
Ya solo quedaría la puesta en marcha y su posterior puesta en el mercado. Hay que hacer un análisis de los primeros resultados de aceptación del mercado (feedback), para así tomar la decisión más oportuna y corregir ciertos detalles en el caso de que no esté dando los resultados adecuados. De cualquier modo, nunca aconsejamos retirar una campaña del mercado, a no ser que sea por una causa de extrema gravedad.